Campaña Educativa en Esperanza-Cieneguillas

 

Formulario Campañas Educativas

Fechas: Del 5 de julio al 2 de agosto de 2008

País: Guatemala

Departamento: San Marcos

Municipio: Ixchiguán

Comunidad: La Esperanza-Cieneguillas

Participantes:

1: Kun Maestre

2: Lucía Hernández

3:

4:

Estancias previas : No

Contacto Local: Yessenia Cobox (Municipalidad) y Hermana Juana Mª

Análisis de la realidad:

Localización: La Esperanza-Cieneguillas es una aldea campesina situada en una zona montañosa a unos 3000 metros sobre el nivel del mar.

La distancia a la cabecera municipal es de unos 10 kilómetros. Las vías de comunicación son bastante limitadas. Existe un camino de tierra (que a menudo presentaba problemas de transitación) y una carretera que dobla la distancia. La mayoría de habitantes no dispone de vehículo, y hay una única camioneta que realiza el trayecto un día a la semana, los sábados de mercado. Los principales caminos de unión entre las viviendas de la comunidad son de tierra y piedras, los cuales cuando llueve o en época de sequia están embarrados o polvorientos. Existe un río en la parte Sur de la comunidad. En temporada de lluvias aumenta su caudal y dificulta el tránsito y la comunicación entre algunas familias.

Viviendas: La mayoría de las casas son de adobe, con los techos de uralita, sin suministro eléctrico y con toma de agua en el exterior de la vivienda. Habitualmente las casas disponen de una sola estancia. En uno de los laterales se coloca una cama o dos la cual comparten todos los miembros de la familia, sin intimidad para ninguno de ellos y en el otro la cocina de leña. Casi todas las casas tienen letrina en una caseta situada en los alrededores. Gracias a un proyecto de “Intervida”, algunas están más actualizadas. Al lado de las viviendas se encuentra una zona de terreno dedicada al cultivo de subsistencia, por lo cual la mayoría de las casas se separan unas de otras y crea una aldea bastante dispersa.

Animales: Algunas familias disponen de animales tales como: conejos, vacas, chumpipes(pavos), cerdos, pollos y gallinas, ovejas y caballos que utilizan para carga o trabajos en el campo. Estos animales fueron donados por “Intervida”, sin explicación alguna de cómo utilizarlos, es decir, no toman leche aún teniendo vacas, no comen carne aunque disponen de animales aptos para el consumo.

Familias: Las familias son muy numerosas, suelen tener una media de entre 4 y 12 hijos. En algunos casos, los padres de familia han emigrado para buscar trabajo fuera y en los casos en que permanecen en la comunidad realizan pocos trabajos, puesto que pasan gran parte del día bolos (borrachos). Por lo tanto, la mayor parte de la carga familiar recae en las mujeres , que son las encargadas del cuidado de la casa, de los hijos, de administrar el dinero, y en muchos casos de sus cultivos. En la mayoría de los casos estas tareas son compartidas por los hijos mayores.

Escuela: Hay una escuela en la comunidad que abarca la educación infantil y primaria, es decir, desde los 5 años en adelante. Hay cuatro maestros para dar clase a todos los niños, por lo que hay niños de varios niveles en una misma aula con un solo profesor. La mayoría de los niños asisten a la escuela aunque no todos lo hacen regularmente, porque tienen que ayudar de vez en cuando en su casa. Su nivel no es muy alto y cuando terminan pueden hacerlo con 3 o 4 años de retraso respecto al año en que deben terminar. Suelen terminar con conocimientos básicos de lectura y escritura.

Alimentación: La gente come básicamente lo que cultiva: patatas, maíz, huevos de sus gallinas,… y algunos alimentos que consiguen en el mercado: arroz, frijoles, aguacate, manzanas… Suelen comer lo mismo en el desayuno, comida y cena. La bebida suele ser agua hervida con azúcar y un poco de café. Aparte de esto, raramente comen otro tipo de alimentos, porque no pueden cultivarlos en su terreno o no tienen dinero para comprarlos.

Adultos: La mayoría de los adultos son analfabetos. Suelen ocuparse de cultivar sus terrenos (alimentación de subsistencia) y sólo algunas personas tienen un trabajo remunerado (por ejemplo los maestros). Por esta razón, la mayoría no disponen de ingresos.

Sanidad: En la aldea hay una sala a la que acude un “promotor de salud” (equivalente a un enfermero) un día a la semana. Durante nuestros 10 días de estancia, tuvimos ocasión de verle un día, pero la gente de la comunidad nos dio quejas de que llevaba una temporada sin aparecer. Después de hablar con él, nos explicó que había tenido una semana de vacaciones pero los encargados de informar desde las autoridades no habían transmitido dicha información.

Líneas de intervención:

  • A la llegada a la comunidad realizamos una reunión informativa con una gran parte de la población en el salón comunitario. En ella, acordamos nuestro régimen de estancia y las líneas de trabajo previstas.
  • La principal línea de actuación consistió en visitar todas las viviendas de la comunidad para poder charlar con las familias y conocer mejor su realidad. Cada día, acompañadas por algún miembro del comité de organización de la comunidad, visitamos una zona o sector, que podía englobar entre 7 y 12 viviendas. De esta forma fuimos conociendo su realidad, su manera de ver la vida y sus principales problemas cotidianos.
  • Por las tardes, durante casi todos los días, nos reunimos con los adultos en su salón de reuniones. Hablamos sobre la situación de la comunidad, sus necesidades e inquietudes. A raíz de estos surgieron charlas sobre planificación familiar, nutrición, higiene, desarrollo de proyectos e iniciativas para mejorar la vida en la comunidad. En estas últimas charlas tomaron forma dos posibles proyectos: la construcción de un molino y la compra de árboles frutales y la formación de una cooperativa que gestionara su cultivo y posterior venta. El objetivo de estos proyectos era mejorar su alimentación básica y proporcionar opciones para que generasen ingresos. Con la comunidad acordamos que a la vuelta a España valoraríamos la viabilidad de los proyectos con el resto de miembros de la asociación.
  • Visitamos la escuela y charlamos con los maestros. Como el funcionamiento era bueno y continuo, decidimos que no era necesario actuar más que de manera puntual. Realizamos un par de actividades con los niños para tratar de manera lúdica sus derechos y sus proyectos de futuro. También se hizo una donación de material escolar (cuadernos, lápices, pinturas…)
  • Entregamos al “promotor de salud” material de cura y medicamentos para que pudiera gestionarlo para el uso de la comunidad.
  • Por las tardes, después de nuestras reuniones con los adultos, solíamos aprovechar las tardes para jugar con los “patojos” (niños). Les enseñamos distintos juegos tradicionales.

Valoración del trabajo y propuestas de actuación:

Nuestra sensación tras el trabajo es muy positiva. La acogida y relación con las personas de la comunidad fue muy buena. Pudimos llegar a conocer prácticamente a todos los miembros de la aldea, a pesar de que algunos sectores se mostraron reticentes en un principio, pues nos asociaban con la reciente actividad de explotación de minas a cielo abierto, a la que son contrarios.

La asistencia a los cursos fue continuada y numerosa. Además, la gente se involucró bastante, teniendo en cuenta que habitualmente las mujeres no suelen tomar mucho partido en los asuntos comunitarios.

El intercambio cultural entre ambas partes fue muy enriquecedor, aportando inquietudes, sugerencias y nuevas formas de enfocar los asuntos cotidianos por nuestra parte y una visión cercana, de acogida, ilusión y colaboración por parte de los guatemaltecos.

Los recursos materiales donados (sanitarios y escolares) se aprovecharon adecuadamente.

A la vuelta a España, valoramos los proyectos propuestos y decidimos que podíamos apoyar el de la cooperativa de árboles frutales. Antes de la vuelta se constituyó un comité de personas que serían responsables de gestionar el proyecto y mantener el contacto con las autoridades y personal técnico. El proyecto se puso en marcha en Septiembre de 2009 y a día de hoy mantenemos comunicación continuada y está evolucionando muy positivamente.

Observaciones: Ninguna.

Imágenes adjuntadas:

 

antes Reunión    Foto Escuela   Imagen Familia 1   Fiesta despedida  Torteando

Trabajo en Campo  Vista de la comunidad

  • Localización: La Esperanza-Cieneguillas es una aldea campesina situada en una zona montañosa a unos 3000 metros sobre el nivel del mar.

La distancia a la cabecera municipal es de unos 10 kilómetros. Las vías de comunicación son bastante limitadas. Existe un camino de tierra (que a menudo presentaba problemas de transitación) y una carretera que dobla la distancia. La mayoría de habitantes no dispone de vehículo, y hay una única camioneta que realiza el trayecto un día a la semana, los sábados de mercado. Los principales caminos de unión entre las viviendas de la comunidad son de tierra y piedras, los cuales cuando llueve o en época de sequia están embarrados o polvorientos. Existe un río en la parte Sur de la comunidad. En temporada de lluvias aumenta su caudal y dificulta el tránsito y la comunicación entre algunas familias